Interview

ENTREVISTA A OSCAR NOMEN: “EL OFICIO DEBE ABRAZAR LA TECNOLOGÍA, PERO NO DEJARSE SUPERAR POR ELLA”

"Todos los derechos reservados, pero usa, distribuye, y aprende todo lo que quieras de lo que hago”. Así parte el disclaimer de la página web de Oscar Nomen y, en gran medida, define su filosofía vital, así como entorno a su oficio y al aprendizaje de éste. Nació en Nueva York en 1983, pero creció en Barcelona. En 2006 se fue a vivir a Buenos Aires atraído por el estilo autóctono del Fileteado Porteño, encontró a su maestro y se enamoró definitivamente del oficio. Lo que pasó antes, después y durante -incluidos unos años en Chile - nos lo contó en esta entrevista.

Fotografías por Lucía Carmona

WTF Team —

IG @oscarnomenrotulista
Háblanos un poco de tu niñez y adolescencia. ¿Tienes algún recuerdo de algo (sea una situación, una experiencia, una persona o un/a artista) que influyera especialmente en que te convirtieras en diseñador?

Mi infancia y adolescencia las pasé en Barcelona y un evento que transformó la ciudad para bien: los Juegos Olímpicos. Este evento tuvo una mascota, Cobi, desarrollada por el Estudio Mariscal donde mi padre trabajaba. Ahí íbamos junto a mis hermanos y alucinábamos. Nos mimaban mucho y nos enseñaban las cosas que hacían. Saliendo España de una durísima dictadura, explotó una liberación de valores humanos y sexuales, se publicaron muchas revistas y cómics. Algunos de los que los ilustraban eran Gallardo, Mediavilla, Nazario y muchos más, pero estos tres los recuerdo perfectamente porque íbamos a sus casas los fines de semana.

W Type Foundry Oscar Nomen Barcelona
W Type Foundry Oscar Nomen Barcelona
W Type Foundry Oscar Nomen Lettering

¿Cómo terminaste en contacto con el mundo de las letras? ¿Qué es lo que te atrajo inicialmente de esta disciplina? Con el tiempo, ¿cómo ha ido evolucionando esta atracción/relación? 

Mi primer encuentro consciente con las letras fue cuando nos enseñaban a escribir en el colegio con esos cuadernos con líneas y las letras cursivas que había que repetir hasta la saciedad. Me gustaba escribir. Después estudié diseño industrial en Elisava, en Barcelona. En diseño me lo pasé muy bien, fue la época más feliz de mi vida, una clase optativa fue la que hizo tambalear todo: caligrafía, en cuarto año.

Al terminar la carrera me mudé a Buenos Aires. La caligrafía se me empezó a quedar pequeña en formato, y buscaba como hacer letras más grandes. El Fileteado Porteño fue revelador. Tuve tres profesores: Alfredo Genovese, José Espinosa, y mi maestro Elvio Gervasi. Tardé unos 4 años en digerir todo lo que me enseñó, de ahí tengo el máximo respeto a la figura del maestro como transmisor de sabiduría. 

"LA CALIGRAFÍA ES UN OFICIO QUE REQUIERE DE UN ESTADO DE CONCENTRACIÓN MÁXIMO, Y ESO IMPLICA QUE DEBES PREPARARTE PARA ELLO"

El mundo de la “enseñanza formal” apunta hacia una forma determinada de transmisión del conocimiento, pero tú optaste por ir a Buenos Aires a aprender fileteado porteño. ¿Por qué tomas esta decisión? Cuéntanos acerca de esta experiencia de aprendizaje directo.

La decisión de ir a Buenos Aires fue tomada al concluir la carrera y “cumplir”. En esa época estuve trabajando en un estudio de diseño, pero fue un desastre, no entendía nada. Renuncié y me puse a estudiar Fileteado. Decidí que haría fotos a todos los carteles fileteados de la ciudad de Buenos Aires, porque habían muchos y nadie lo había documentado. El resultado es un archivo fotográfico de más de 1.500 fotos, clasificadas por rubros, autor y ubicación.

En eso me encontré con un cartel gigante... letras, ornamentos, pájaros, perlas, un retrato de Gardel, todo ejecutado con un nivel técnico y compositivo sin igual. El autor era Elvio Gervasi. Lo llamé y me aceptó como alumno. La enseñanza de tú a tú no tiene igual, las preguntas son directas, se aprende mucho.


W Type Foundry Oscar Nomen fileteado

Después de tu estadía en Argentina, pasaste por Chile y volviste a España. ¿Qué impacto tuvo (o sigue teniendo) en tu trabajo el haber vivido esa experiencia como “inmigrante”? ¿Cambió tu forma de ver el diseño o tu práctica profesional después del viaje? ¿Te encontraste con barreras culturales?

Argentina fue como una segunda carrera en un entorno increíblemente estimulante, Chile fue muy distinto. Paré un poco la etapa de aprendizaje y pasé a desarrollarme como profesional. En Chile estuve 8 años, y los últimos 3 fueron cuesta abajo. Dejó de gustarme ese entorno de calma, y decidí irme. Volví a Barcelona el año pasado y adaptarme no ha sido difícil, empezar laboralmente desde cero, es emocionalmente fuerte. 


Tu trabajo tiene por hilo conductor la letra e incluye áreas de trabajo aparentemente ajenas al mundo virtual actual, además de usar objetos o mobiliario para llevarlo a cabo. ¿Podrías hablarnos del mensaje, concepto y/o ideas que hay detrás de todo eso? ¿Cuál es tu visión de la función del diseño?

El mundo virtual me hace más mal que bien. Necesito del trabajo manual, necesito estar lijando durante horas, somos seres pensantes asociados a un cuerpo y el cuerpo te exigirá ser usado. En pintura se trabaja la madera y el vidrio, conoces las vetas, mezclas pintura, te cortas, te das un martillazo en el pulgar, eso hace que el oficio sea bonito. Y si además puedo transmitir un mensaje positivo, pues mejor. 

El concepto de diseño para mí no tiene mucho sentido. Cuando voy a un "museo del diseño" veo oficio, no veo diseño. Veo a una mente pensante que proyectó una silla, y fue al mejor herrero y al mejor tapicero e hicieron los tres la silla. El diseño ha sido asociado a una élite pudiente que diseña coches impagables y sillas de colección. El diseño es acelerado, competitivo y agobiante. El oficio, construye el mundo a nuestro alrededor, produce placer y satisfacción.

"NECESITO DEL TRABAJO MANUAL, NECESITO ESTAR LIJANDO DURANTE HORAS"

En conversaciones anteriores hemos hablado de la crisis actual del sistema educativo. En ese sentido, tu trabajo funciona como una forma de resistencia a esta “norma”, lo análogo opuesto a lo digital, el oficio opuesto a la academia. ¿Puedes desarrollar un poco cuál es tu postura acerca de estas estructuras más “rígidas” e impuestas? ¿Hubo alguna/s experiencia/a que fueran desarrollando tu “oposición”?

Tengo sentimientos encontrados con lo académico. Mi paso por la universidad fue muy positivo. En cambio, en el oficio aprendí lo directamente aplicable para el cliente. Necesitas de la figura de un maestro que te guíe al menos al principio, y luego tú ya vas innovando. Es bueno tener una estructura rígida al principio, obligarte a seguir unas normas sabiendo que podrás desmontarlas más adelante. Pero, por respeto a aquellos que lo han hecho antes, hay que aprenderlo tal cual lo transmitieron. 


W Type Foundry Oscar Nomen fileteado
Ornamentos pintados
W Type Foundry Oscar Nomen Herramientas
Herramientas de trabajo

¿Algunas predicciones de futuro acerca de la dualidad de oficio de la rotulación en contraposición a esa visión más académica y a lo digital?

La rotulación casi desapareció con el vinilo. Aunque se perdieron muchos trabajos, ahora hay mucha gente que quiere dedicarse a la rotulación. La prueba es el evento Letterheads, donde más de doscientas personas comparten experiencias y técnicas. El oficio debe adaptarse a los tiempos, clientes y sistemas económicos. Yo, por ejemplo, me acabo de lanzar a usar el Procreate en el iPad, el oficio debe abrazar la tecnología, pero no dejarse superar por ella. La mano, la mente y el corazón siempre mandan, el resto son herramientas.

"EL OFICIO DEBE ABRAZAR LA TECNOLOGÍA, PERO NO DEJARSE SUPERAR POR ELLA"
W Type Foundry Oscar Nomen Barcelona
Taller de Oscar en Barcelona

¿En qué estás trabajando ahora?

Sigo aclimatándome a Barcelona. Hace poco me instalé en un gran espacio como taller. Ahora puedo enfocarme en desarrollarme como profesor de rotulación, algo para lo que creo que tengo vocación. Tengo previsto realizar un tour por el norte de España para enseñar a rotular letras y ornamentos. Por suerte me van saliendo trabajos de rotulista. Y por supuesto, sigo probando cosas nuevas: tengo dos chaquetas de cuero listas para pintar, unas calaveras mexicanas que quiero intervenir, vidrios con diseños seleccionados para aplicarles oro, y muebles por restaurar. ¡A seguir dándole nomás!

Oscar Nomen: "The craft must embrace technology but not be surpassed by it".

"All rights reserved, but use, distribute, and learn all you want from what I do". The disclaimer at the top of Oscar Nomen's web page defines, to a great extent, his life philosophy, as well as his craft and approach to learning. Born in New York in 1983, he grew up in Barcelona. In 2006 he moved to Buenos Aires, drawn to the local Fileteado Porteño style. There he found his teacher and fell in love with his craft.
In this interview, he tells us about his life before and after that, including a few years he spent in Chile.

Tell us a bit about your childhood and teenage years. Do you have memories of something (like a situation, an experience, a person or an artist) that specifically influenced you to become a designer?

I spent my childhood and adolescence in Barcelona, and one event transformed the city for the better: the Olympic Games. The games had a mascot, Cobi, developed by Estudio Mariscal, where my father worked. My brothers and I used to go there to geek out, and he would spoil us and show us what they were working on. Spain was coming out of a very harsh dictatorship, there was an explosion in sexuality and human values, with a lot of magazines and comic books being published. I remember three of the illustrators working on them perfectly because we used to go to their houses on weekends: Gallardo, Mediavilla and Nazario, among others.

How did you come into contact with lettering? What was it that first attracted you to it? And how has that relationship evolved over time?

My first conscious encounter with it came from learning to write in school, with those ruled notebooks and the endless repetition of cursive letters. I enjoyed writing. After that I studied industrial design at Elisalva, in Barcelona. I had a great time there; it was the happiest period of my life. During my senior year I took an elective that turned my world upside down: calligraphy.

I moved to Buenos Aires after graduation. My calligraphy was becoming small in format, and I was looking for a way to make bigger letters. Fileteado Porteño was a revelation. I had three teachers: Alfredo Genovese, José Espinosa and my master, Elvio Gervasi. It took me about 4 years to digest everything he taught me, and I developed the utmost respect for the figure of the teacher as a conduit of knowledge.

"Calligraphy is a craft that requires a state of absolute concentration, which implies that you must prepare for it".

The world of "formal education" implies a particular form of knowledge transmission, but you chose to go to Buenos Aires to learn Fileteado Porteño. What motivated that choice? Tell us about your experience with hands-on learning.

I chose to go to Buenos Aires after finishing my degree and "complying" for a while. I was working in a design agency at the time but it was a disaster, I didn't understand anything. I quit and began studying Fileteado. I decided to take pictures of all the Fileteado posters in the city, because there were many and nobody had documented them. The result is a photographic archive with over 1,500 pictures sorted by trade, author and location.

I was in the middle of that when I found a giant poster... letters, ornaments, birds, pearls, a portrait of Gardel, all executed with an unparalleled technical and compositional level. It was the work of Elvio Gervasi. I called him up and he agreed to take me on as a student. There's nothing like that kind of apprenticeship, where you can ask questions directly. You learn so much.

After Argentina, you spent some time in Chile before returning to Spain. Did your experience as an immigrant have an impact on your work then or now? Did your travels change your outlook on design or your professional work? Did you encounter cultural barriers?

Argentina was like studying a second major in an incredibly stimulating environment. Chile was very different. I shifted my focus from pure learning to developing as a professional. I was in Chile for 8 years. The last 3, things started going downhill. The peace and quiet wasn’t to my liking anymore, so I decided to leave. I came back to Barcelona last year. It wasn’t hard to readjust to living here, but starting your work life again from scratch can be emotionally taxing.

Your work is centered on the letter and seems to exist outside the digital space, even employing furniture and objects in its execution. Could you tell us about the message, concept and/or ideas behind this? What is the function of design, in your view?

The virtual world does me more harm than good. I need manual labor, I need to spend hours sanding things down. We are thinking beings associated with a body and the body demands to be used. In painting, you work with wood and glass, you get to know the streaks, you mix paint, you cut yourself, you hammer your thumb, that makes the job beautiful. And if I can also convey a positive message, that’s all the better.

The concept of design doesn't make much sense to me. When I go to a "design museum" I see craft, not design. I see a thinking mind that projected a chair, went to the best blacksmith and the best upholsterer and all three made the chair. Design has been associated with a wealthy elite who design priceless cars and collector's chairs. Design is fast-paced, competitive and overwhelming. Craft builds the world around us, it gives pleasure and satisfaction.

"I need manual labor, I need to spend hours sanding things down"

In previous conversations we've spoken about the crisis in the educational system. In that sense, your work is resistant to the "norm"; the analogue opposing the digital, craft opposing academia. Can you elaborate on your position on these more "rigid", imposed structures? Are there any particular experiences that led you to this "opposition"?

I have mixed feelings about academia. My college experience was very positive. On the other hand, I learned what's directly applicable to clients on the job. You need a teacher to guide you, at least in the beginning, until you are ready to start innovating. It's good to start out with a rigid structure, to force yourself to follow some rules knowing that you will be able to dismantle them later. But out of respect for those who came before you, things should be learned just as they conveyed them.


Any predictions about the duality in the craft of signage as opposed to that more academic and digital vision?

Signage almost went away with vinyl. Although many jobs were lost, there's a lot of people interested in going into signage now. The Letterheads event is proof of that, with over 200 people sharing techniques and experiences. The craft must adapt to the times, clients and economic systems. For instance, I just started using Procreate on the iPad. The craft has to embrace technology but not be outdone by it. The hand, the mind and the heart always rule, the rest are just tools.

"The craft must embrace technology but not be surpassed by it"

What are you working on right now?

I'm still adjusting to Barcelona. I recently set up a big space to use as a workshop. Now I can focus on teaching signage, which I believe I have the vocation for. I'm planning to tour northern Spain teaching letter and ornament signage. I've been fortunate to keep getting work there. And I'm still trying new things, of course: I have two leather jackets ready to be painted, some Mexican skulls that I want to modify, glass designs to work in gold and furniture to restore. You've got to just keep at it!